Se acaba de celebrar una de las tres pruebas extraordinarias de fin de semana —con pnernoctación— que se desarrollan al margen de las 44 pruebas de la XIII Edición de las Rutas de Senderismo organizadas por la Diputación Provincial de Albacete. Y la cita, en Los Calares del Río Mundo y la Sima, ha vuelto a ser un éxito. Se trata de una travesía dividida en dos etapas que, una vez más, ha cumplido todas las expectativas.
Los participantes realizaron la IV Travesía Parque Natural de los Calares del Mundo y la Sima, una ruta con pernoctación dividida en dos etapas, sábado y domingo, con dificultad técnica moderada —no aconsejable para principiantes— y un recorrido lineal de casi 37 kilómetros: 19,5 en la primera etapa y cerca de 17 en la segunda.
A su llegada a Yeste fueron recibidos por el alcalde, Santiago Alarcón Lozano, quien los acompañó hasta la aldea de Los Prados para darles la bienvenida y agradecerles la visita.
Con sol y tras la foto de familia, comenzó la marcha, ascendiendo por la GR66 entre helechos, pinos y encinas hasta la Peña de la Cabeza, una enorme formación caliza con forma de cabeza humana. Ya por la pista de Los Palancares, avanzaron prácticamente en llano, con el impresionante valle o hueco de Tus y la fachada sur del Calar del Mundo a su derecha, ofreciendo una vista espectacular.
Continuaron hacia El Cuco, sin llegar a él, tomando una senda a la izquierda para iniciar la subida al pico Mentiras. Pasaron por el paraje de La Fuente de La Pilica y la cueva del Tornajico, avanzando hacia la vertiente norte de la Molata del Imperio, donde aprovecharon para almorzar.
Con menos vegetación y más roca, comenzó el ascenso definitivo. Tras dejar atrás la Molata del Imperio, superaron una barrera de roca y empezaron a crestear hacia Tala Martínez, alcanzando un collado donde la subida se suaviza. Desde allí disfrutaron de fantásticas vistas: por un lado, el Navalperal, el Espino de Siles y el Yelmo de Segura; por otro, el Calar del Mundo y la muela del Padroncillo.
La parte final, más llana, les condujo a la cumbre del pico Mentiras, la segunda altura provincial de Albacete, con 1.896 metros de altitud, tras superar un desnivel positivo cercano a los 1.100 metros y con panorámicas espectaculares.
Con el cielo despejado, pudieron disfrutar de las vistas antes de iniciar el descenso por la GR66 hacia la sima, bajando por la Cañada del Avellano. Una vez en la sima que da nombre al calar, descendieron a sus profundidades, donde se conservan dos impresionantes tejos y una cueva formada por el desprendimiento de una gran losa de roca. Tras la visita, hicieron una parada para comer.
Reanudaron la marcha cerca de las 14:30, con sol pero sin excesivo calor, descendiendo por una bella senda entre farallones hacia Los Voladores. A la altura de un collado giraron a la derecha en dirección a Pradomira, para enlazar de nuevo con la GR66, que los condujo hasta la pedanía de Collado Tornero. Allí se refrescaron antes de descender al Vado de Tus, no sin antes detenerse en el mirador para contemplar el valle, el río Tus y la desembocadura del arroyo de los Marines.
El autobús los esperaba a las puertas del camping del Vado de Tus para trasladarlos al Balneario de Tus, donde descansarían tras la exigente jornada. Allí, por cortesía del Ayuntamiento de Yeste, les aguardaba una grata sorpresa: un contundente aperitivo que agradecieron al alcalde.
La jornada del domingo comenzó sobre las 8:30, cuando el autobús los llevó hasta la aldea de Tus, la más alta del valle. Iniciaron la subida por la GR66, conocida como la senda de la Raspilla, junto al arroyo del río Tus, que llevaba abundante agua. Tras un ascenso de algo más de tres kilómetros, alcanzaron una meseta por la que avanzaron en dirección a su siguiente objetivo: el pico Argel. Ya cerca de él, comenzaron la subida final, primero hasta el collado y después hasta la cumbre.
Desde el pico Argel, el punto más elevado del Calar del Mundo, disfrutaron de vistas magníficas, con las grandes formaciones de dolinas que caracterizan la superficie kárstica del calar.
Solo restaba descender hasta Riópar, pasando por la fuente del Buitre, la cañada de las Yeguas y el Pozo de la Bomba, enlazando de nuevo con la GR66 por un bello bosque de robles y espinos hasta la casa de los pastores. Desde allí comenzó una larga y exigente bajada hasta el río Tus, que cruzaron por el puente de la Viga, para ascender después hasta la Casa de la Noguera, donde el autobús los recogió para llevarlos a comer a Riópar.
Sin duda, una de las travesías más bonitas y extraordinarias de la provincia, superando dos de sus cumbres más emblemáticas, y que los 35 participantes difícilmente olvidarán por la belleza de los entornos naturales que esconden nuestros municipios.




